agosto 24, 2026  

Antes de llegar a nuestra mesa, todo comienza con el agua

Cada alimento que llega a nuestra mesa tiene una historia detrás. Comienza en el campo y en gran medida, con un recurso esencial para hacer posible la producción de alimentos: el agua.

 

¿Cómo utiliza PepsiCo México la tecnología para mejorar la eficiencia hídrica?

PepsiCo México utiliza tecnologías como riego por goteo, sensores de humedad del suelo, análisis de datos e inteligencia artificial para optimizar el uso del agua en la agricultura. Estas herramientas permiten determinar con mayor precisión cuándo y cuánta agua necesitan los cultivos, mejorando la eficiencia hídrica y la productividad agrícola.

¿Qué resultados ha logrado PepsiCo México en el uso eficiente del agua en sus campos de papa?

PepsiCo México ha implementado prácticas de agricultura eficiente que permitieron reducir en un 30% el uso de agua en sus campos de papa entre 2015 y 2025, manteniendo la productividad agrícola y fortaleciendo la resiliencia de los cultivos frente a desafíos climáticos.

¿Cómo mejora PepsiCo México la eficiencia hídrica en sus plantas de producción?

PepsiCo México ha reducido en un 70% el consumo de agua en sus plantas desde 2015. Además, ha incorporado tecnologías para recuperar, tratar y reutilizar agua dentro de sus procesos, contribuyendo a una gestión más eficiente de los recursos hídricos.

¿Cuál es la estrategia de PepsiCo México para el cuidado y la gestión del agua?

La estrategia de PepsiCo México busca impulsar una gestión eficiente del agua en toda su cadena de valor, desde la agricultura y las operaciones industriales hasta las comunidades donde tiene presencia. El enfoque está orientado a generar resultados medibles que contribuyan a fortalecer la disponibilidad, la eficiencia y la resiliencia hídrica.

¿Por qué el cuidado del agua es clave para el futuro de la alimentación?

El agua es un recurso esencial para la producción de alimentos y el bienestar de las comunidades. Por ello, PepsiCo México impulsa acciones que promuevan un uso más eficiente del agua, contribuyendo a fortalecer la seguridad alimentaria y la resiliencia de los sistemas agrícolas frente a los desafíos futuros.