Es cierto: los bosques son los pulmones del planeta. Pero también son auténticos bancos de agua. Los bosques controlan la erosión y retienen el agua de lluvia dentro del ecosistema, lo que ayuda a la salud de las plantas y los animales.

También ayudan a que tengamos agua en la ciudad. Tan sólo en Monterrey 70% del agua que se consume proviene de mantos acuíferos y 41% en Ciudad de México.

Por ello, en 2017 lanzamos “Agua para el planeta”, un programa en alianza con The Nature Conservancy, con el objetivo de reforestar los bosques del Valle de México y Monterrey y con la captación de aguas de estos bosques, reabastecer las cuencas hídricas.

El suelo de un bosque sano permite que el agua se infiltre en el subsuelo y recargue los mantos acuíferos; al existir hojas, minerales y otros filtros naturales en la tierra, el agua que se infiltra o fluye a través de arroyos y ríos es de mayor calidad.

Al día de hoy, gracias a trabajos de reforestación en zonas como el Parque Nacional de Cumbres de Monterrey y San Nicolás Totolapan en Ciudad de México, hemos reforestado en total 146 hectáreas de bosque, lo equivalente al consumo de agua anual de 252 familias en Monterrey y 146 en Ciudad de México.

¿Por qué es importante reforestar?